Pruebas de esquí: cómo, dónde y cuándo (parte 1)
Recuerda tu última carrera, cuando tuviste que elegir tus esquís. El pronóstico no se decidirá pronto y ya estás estresado con otras rutinas previas a la carrera; la elección de los esquís es lo último de lo que quieres preocuparte. ¿Cómo decides qué esquí es el mejor y te sientes seguro?
Para las carreras de esquí con bastones, a menudo puedes elegir entre esquís clásicos, de patinaje o de doble bastón. Dependiendo de tu experiencia y perfil, esta elección puede ser sencilla. La mayoría de las veces, no lo es. Los maratones de esquí desafían a los esquiadores a superar sus límites, y la elección de los esquís puede marcar la diferencia entre una mejor marca personal y un esfuerzo agotador.
Este artículo profundiza en el arte y la ciencia de las pruebas de esquí para ayudarle a tomar la decisión más informada para su carrera.
Por qué son importantes las pruebas de esquí
Las condiciones de la nieve y la estructura del esquí interactúan como una llave y una cerradura: la combinación correcta proporciona eficiencia de deslizamiento, mientras que la incorrecta puede mermar tu energía. Ya sea con nieve recién caída, hielo granular transformado o nieve artificial, un par de esquís bien probado y elegido correctamente puede darte una importante ventaja competitiva.
Probar esquís también implica comprender los matices de tu equipo. Incluso dentro del mismo modelo de esquí, pequeñas diferencias en la construcción y la flexibilidad pueden afectar el rendimiento. Al probar sistemáticamente, no solo descubres qué esquís son más rápidos, sino que también ganas confianza en tu elección: un impulso psicológico vital el día de la carrera.
El cómo
La configuración: comience desde cero
La base de una prueba de esquí eficaz comienza con la preparación. Aplique la misma cera y el mismo método de cepillado a cada esquí. En la mayoría de los casos, la parafina de viaje estándar será suficiente. (Sí, siempre debe viajar con los esquís cubiertos con cera de deslizamiento para protegerlos mecánicamente y evitar que la base se seque).
Metodología de prueba
Comparaciones por pares: Pruebas lado a lado
Una forma genial y divertida de probar el rendimiento del esquí es esquiar en pareja con un compañero en un descenso. Probablemente hayas visto algunas escenas en televisión. Así es como funciona generalmente:
- Marca el suelo donde empiezas, sueltas y tomas una medida.
- Ambos esquiadores comienzan al mismo tiempo, cada uno con un par de esquís diferente.
- Empuja un par de veces para alcanzar una velocidad de carrera media.
- Sujete la parte más estática del otro esquiador (un bastón o un brazo flexionado) y suéltela suavemente en el punto de liberación.
- El esquiador que va detrás anota la diferencia entre ambos (lo mejor es tener marcas en los esquís desde 0 hasta la longitud del esquí en incrementos de 10 centímetros y marcar la diferencia).
- En la parte inferior de la sección, cambia los esquís con tu compañero y repite la misma pista.
- Anota la diferencia media y qué esquí ganó.
Al cambiar de esquí, eliminas factores como las inconsistencias de la pista o tu técnica personal de esquí que influyen en los resultados. Si los resultados son demasiado impredecibles, confía en tu instinto. En tales casos, fíjate en la sensación del esquí bajo los pies: la estabilidad, la respuesta y la suavidad del deslizamiento durante la prueba. La sensación del esquí es subjetiva, pero suele ser el factor decisivo cuando las métricas de rendimiento están vinculadas.
Prueba de compuerta de sincronización
Otra opción consiste en establecer una puerta de cronometraje (existen muchos proveedores diferentes) y medir el tiempo que tarda un esquí en recorrer la distancia. El punto de inicio, el inicio y el final de la medición son similares. Luego, se anotan los tiempos y se repite el proceso dos o tres veces con cada esquí. Se clasifica según el tiempo promedio.
Otras medidas de rendimiento
Cronometra cada prueba con un reloj GPS, un sensor de fricción en nieve o una aplicación especializada. Registra los tiempos parciales en diferentes secciones del recorrido para ver el rendimiento de cada par en distintas condiciones, de forma similar a una puerta de cronometraje. Con un reloj GPS, puedes consultar la velocidad máxima del parcial, por ejemplo.
Manteniéndolo todo bajo control: el porcentaje es tu amigo
Las pruebas de esquí pueden generar una gran cantidad de datos, y mantenerse organizado es esencial a lo largo del tiempo para obtener resultados a largo plazo. En los informes de las pruebas, incluya detalles como:
- Especial
- Temperatura y tipo de nieve
- Resultados para cada esquí
- Notas subjetivas sobre la sensación y la capacidad de respuesta
Al anotar las diferencias en las pruebas por pares, simplemente se compara la distancia entre el mejor esquí y cada uno y se calcula el porcentaje. También se puede comparar el porcentaje con una puerta de cronometraje o un reloj GPS. Este cálculo proporciona una idea de la calidad de un esquí que perdió en la primera ronda contra el mejor y proporciona una cifra más detallada que un simple orden de esquís.
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